Cuando el calor aprieta y el cuerpo pide frescura, nada mejor que una buena ensalada. Pero no una cualquiera: hoy te proponemos una ensalada especiada de garbanzos con cebolla morada, tomate y cilantro, perfecta para el verano y cargada de nutrientes. Además, la prepararemos con garbanzos secos, una elección sencilla que hace toda la diferencia.
¿Por qué elegir garbanzos secos?
Aunque requieren un poco más de planificación, los garbanzos secos son una joya en la cocina saludable. Aquí te cuento por qué vale la pena incorporarlos a tu dieta:
-
Menos sodio, más control: Al cocinarlos tú mismo, evitas el exceso de sal y conservantes innecesarios.
-
Mejor absorción de nutrientes: El remojo reduce sustancias que dificultan la asimilación de minerales importantes como el hierro y el calcio.
-
Sabor y textura auténticos: Los garbanzos cocidos en casa tienen una textura firme y agradable, ideal para ensaladas y platos fríos.
-
Más ecológicos y económicos: Se conservan por mucho tiempo, no generan residuos de envase y rinden muchísimo.
-
Cocina con consciencia: Saber lo que comes empieza desde el origen del alimento, y los garbanzos secos te invitan a cocinar con más intención.
Con sólo un poco de organización, puedes cocer una buena cantidad y conservarlos en la nevera o el congelador. Ahora que lo sabes, vamos con la receta.
En este enlace te contamos como cocerlos.
¡Vamos con la receta!
Ensalada especiada de garbanzos con cebolla morada, tomate y cilantro
Una receta fresca, ligera y llena de aroma, perfecta como plato único o acompañamiento.
Ingredientes (4 personas):
-
250 g de garbanzos secos
-
1 cebolla morada, en juliana fina
-
2 tomates maduros, cortados en cubos pequeños
-
Un manojo pequeño de cilantro fresco, picado
-
1 diente de ajo, picado fino
-
1 cucharadita de comino molido
-
½ cucharadita de cúrcuma
-
¼ cucharadita de canela
-
Zumo de 1 limón
-
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
-
Sal y pimienta negra al gusto
Preparación:
-
Remoja los garbanzos en agua fría al menos 8 horas (idealmente toda la noche).
-
Escúrrelos y cuécelos en con una pizca de sal hasta que estén tiernos pero firmes (aproximadamente 1 a 1,5 horas). Luego escúrrelos y déjalos enfriar.
-
En un bol grande, mezcla los garbanzos cocidos con la cebolla, el tomate y el cilantro.
-
En un recipiente pequeño, prepara el aliño: mezcla el ajo, las especias, el zumo del limón, el aceite, la sal y la pimienta. Remueve bien.
-
Vierte el aliño sobre la ensalada y mezcla suavemente. Deja reposar unos minutos para que los sabores se integren.
-
Sirve fresca, si tienes invitados la presentación ideal sería en un bol oscuro que resalte los colores vivos del plato.
Esta ensalada es ideal para una comida ligera en días cálidos, para llevar al trabajo o como parte de un picnic al aire libre. Rica en proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales, es una forma deliciosa y sencilla de cuidar tu cuerpo mientras disfrutas del verano.
¿Te animas a probarla?




























































































































































