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ALUBIAS CON ALMEJAS, RICO Y FÁCIL DE PREPARAR

Sin duda la mejor manera de combatir el frío y poner a punto nuestro organismo, es cuidando la alimentación, en estos días apetecen los llamados platos de cuchara, que aunque apetecen muchísimo cuando más frío hace, dependiendo de la temperatura a la que los sirvas, puedes disfrutar de ellos durante todo el año. Hoy os contamos cómo preparar un plato de la gastronomía asturiana, una manera estupenda de tomar legumbres, en este caso alubias blancas.

Preparación:

  1. Pon a remojo las alubias en un bol con agua (deben estar totalmente cubiertas y con agua de sobra, ya que la absorben abundantemente) la noche anterior. Lo ideal es que estén al menos 12 horas hidratándose.
  2. Hay quien utiliza esa misma agua para cocerlas, pero lo ideal es retirarla por completo. En una cazuela ancha (como en la fotografía), añade las alubias y agua hasta cubrirlas de sobra, que queden al menos 2-3 dedos de agua por encima.
  3. Pon la cacerola a fuego fuerte, y cuando empiece a hervir, añade también una cebolla pelada entera, las hojas de laurel, la mitad de los dientes de ajo pelados (unos tres o cuatro) y un chorrito de aceite de oliva.
  4. Baja la temperatura y deja que se cueza durante 2 horas, sin que el agua esté hirviendo, para evitar que las fabes se rompan. Remueve de vez en cuando simplemente cogiendo la olla de las asas y haciendo movimientos circulares, ya que si lo haces con una cuchara, también corres el riesgo de romper las fabes.
  5. Si se quedan con poca agua, ve añadiéndole algún vaso de agua fría a modo de «susto» (hazlo al menos un par de veces durante toda la cocción). Y si se forma espuma en la parte superior, retírala con una espumadera.
  6. Ahora preparamos las almejas. Lávalas bien y déjalas escurriendo. En un cazo con un poco de agua y el fuego fuerte, echa las almejas para que se abran. Una vez abiertas, cuela el caldo y resérvalo, y añade las almejas a la olla con las fabes.
  7. Pela y corta la otra cebolla muy finita, también los dientes de ajo y el perejil. Ponlo todo en una sartén antiadherente con un poquito de aceite de oliva a fuego medio, y saltéalo hasta que la cebolla esté transparente y apenas dorada.
  8. Añade la cucharada de harina, remueve bien durante un minuto y a continuación incorpora el vino blanco y el caldo de las almejas. Deja que el alcohol se evapore durante un par de minutos, añade el azafrán o colorante e incorpóralo a la olla con las fabes.
  9. Ajusta de sal, ya que anteriormente en ningún momento hemos añadido sal, debido a que las almejas y su caldo son bastante saladas, y solo en este momento podemos tener la seguridad de acertar con la sal.
  10. Sube el fuego para llevar el guiso a ebullición, y cuando eso ocurra, bájalo de nuevo a temperatura media-baja y deja cocer una hora más. Puedes ir probando el caldo sobre todo al final de la cocción, para comprobar si es necesario volver a rectificarlo de sal.
  11. El tiempo de reposo les va genial, por lo que puedes prepararlas incluso el día anterior y ganarán todavía más sabor y textura. Si no dispones de ese tiempo, al menos déjalas reposar una hora antes de servirlas.

¡Disfruta de un plato lleno de sabor y muy nutritivo!

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